El plagio sufrido por «La palabra del día»

NOTA: El presente texto puede ser divulgado libremente, sin necesidad de autorización previa.



El diario mexicano Público Milenio y el venezolano El Norte, de Barcelona, se apropiaron de textos de "La palabra del día" y se niegan a reconocer los derechos de la Asociación Cultural Antonio de Nebrija, dueña de los derechos de autor.

Por José Luis Guntín
Presidente de la Asociación Cultural Antonio de Nebrija

La universalización de la Internet, a mediados de la pasada década, dio lugar a un auge sin precedentes del hurto de textos, en general, perpetrado por los autores de pequeñas webs personales, aunque inicialmente hubo un cierto número de empresas que también nutrieron sus páginas web con material hurtado de otros sitios.

Nada de nuevo, apenas el apogeo del viejo delito del plagio, cometido desde siempre por quienes, no siendo capaces de crear, optan por apropiarse del trabajo intelectual de otros. No en vano, la etimología de la palabra plagio se remonta al adjetivo griego plagios (trapacero, engañoso), al que están vinculadas también las palabras plaga y llaga, como vimos recientemente en "La palabra del día". Afortunadamente, en los últimos años se ha ido reduciendo gradualmente el número de delitos de este tipo, hasta que quedaron limitados casi exclusivamente a los sitios web personales.

De ahí nuestra sorpresa al descubrir que diarios sobre cuya respetabilidad no dudábamos, tales como El Norte de Barcelona, en Venezuela y Público, del grupo mexicano Milenio, en Guadalajara publican regularmente textos de "La palabra del día" sin autorización, con el desparpajo de quien cree que tiene el derecho de proceder así con el fruto del trabajo ajeno, sin necesidad de rendir cuentas. El diario mexicano jamás había incluido siquiera créditos del autor ni del sitio web donde robaba los textos que luego publicaba en su suplemento Visor, hasta que a partir del pasado día 5 se vio obligado a hacerlo debido a las quejas de sus lectores, que también son suscriptores nuestros y denunciaron el plagio.


Pulse sobre la imagen
para leer un facsímil de la columna del "defensor del lector" con las denuncias citadas.


Indagado por un suscriptor de Público Milenio, el "defensor del lector" (defensor@publico.com.mx) de ese diario, Carlos Enrique Orozco, citó en su columna a un director del diario, Diego Petersen, quien alegó un supuesto "convenio" con la Asociación Cultural Antonio de Nebrija (Lebrija en el texto), convenio que nunca existió. Jamás autorizamos a Público Milenio ni a El Norte a publicar una línea de nuestros textos.

Poco antes del cierre de este envío, recibimos un mensaje electrónico del señor Petersen, quien informó que había dado orden de suspender la publicación de nuestros textos, pero se negó a dar respuesta a nuestra exigencia de que la empresa asuma su responsabilidad por los textos plagiados.



Pulse sobre la imagen para leer uno de los textos plagiados.


En el caso del diario venezolano El Norte, el descaro no fue menor. Este órgano de prensa llegó a crear una columna permanente bajo el nombre "Palabreando", en la que nuestros textos son publicados regularmente, sin el menor embarazo. En algunos casos, El Norte ha publicado incluso trabajos del traductor médico y lexicólogo salmantino Fernando Navarro, atribuyéndolos a Ricardo Soca, lo que suscitó una situación extremadamente embarazosa para el autor y para nuestra entidad. Tras apoderarse de esos textos, el diario venezolano los puso en forma permanente en la Internet, con el obvio perjuicio para nuestro sitio web, por lo que en este caso la demanda judicial que encargamos a un estudio de Caracas ha de considerar también ese hecho.



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